¿Que hay de nuevo en los viñedos?

Los cimientos del futuro

Cuando comienza el invierno en el hemisferio sur, los fríos meses de julio y agosto son meses intensamente activos en las zonas altas montañosas de nuestros viñedos. Mientras la vid duerme, nuestros agricultores están ocupados con las tareas de la poda.

La poda de invierno es una tarea crucial en el manejo del viñedo. Sin embargo, no siempre se le da realmente la importancia que tiene en términos del éxito de la cosecha. La poda define caracaterísticas esenciales como el vigor, la carga y el balance del viñedo y las características de la canopia. El Ingeniero Alejandro Sehanovich, Director de Viñedos de Catena Zapata, lo explica así: “El proceso de la poda es uno de los trabajos más importantes para el manejo exitoso de cada viñedo. Con ella sentamos los cimientos que definirán la cosecha”.

La mayoría de los viñedos de Catena Zapata están plantados con el sistema Guyot doble. En este sistema de conducción, el aspecto más importante de la poda de invierno es la selección de sarmientos. Nuestros viticultores, altamente experimentados, deben analizar cuidadosamente cada planta, a fin de elegir el mejor sarmiento que se empleará como cargador para el año que viene. Se deben tener en cuenta ciertas características como el grosor del mismo, que incidirá en el vigor de la viña, la cantidad de brotes y el espaciamiento, para lograr una cosecha balanceada. Lo mismo sucede con el empalizado, que se coloque el sarmiento en la posición correcta, para asegurar una canopia pareja. El sarmiento seleccionado se atará al alambre inferior en forma horizontal y se lo dejará dormir, paralelo al suelo, hasta el momento de la brotación durante la primavera.

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